Dom 30 Sep 2007
Velá de la Fuensanta, Córdoba
por al-Andalus en:
Córdoba
Fecha: 8 de septiembre
La feria de la Fuensanta, también conocida como la “velá” de la Fuensanta, se celebra en el día de la Virgen que le da nombre con una verbena que se desarrolla en los aledaños del Santuario de la Fuensanta, organizada por los propios vecinos.
La Velá tuvo categoría de feria en siglos pasados, teniendo la denominación de Feria de Otoño, siendo el cartel anunciador de sus festejos, en ocasiones, tan espectacular como el de la feria de mayo. En 1804 y 1835 la Feria de la Fuensanta se celebró en la Plaza de la Magdalena debido a sendas epidemias que acontecieron estos años.
Posee dos tradiciones: la compra de una campanita de barro, que sólo se puede adquirir por estas fechas, y que hacen las delicias de los más pequeños; y la contemplación del “caimán de la Fuensanta”, exvoto que está sujeto a una pared de la Iglesia, y sobre el que existe una multitud de leyendas. Una de las más extendidas cuenta que en una ocasión hubo una crecida en el río Guadalquivir y la abundancia de agua trajo un temible caimán que llegó a sembrar el pánico entre la población cordobesa y entre las cercanas huertas. El animal acechaba a sus desprevenidas víctimas, las destrozaba y luego desaparecía en los cañaverales cercanos.
Cuando sentía hambre volvía a actuar y de esta forma tenía sobrecogida e impotente a la población hasta que un disminuido físico, un cojo, decidió acabar con el problema. Se cuenta que, después de estudiar el comportamiento del caimán, lo acechó y lo esperó en un árbol con su muleta y un pan abogado. El pan despertó la glotonería del animal que inmediatamente abrió la boca para engullirlo, momento que aprovechó nuestro héroe para apearse del árbol y clavar el filo de su muleta en la garganta del animal, que disecó y colocó como exvoto.
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Para los niños se establecen también unas atracciones de feria que cuentan con los habituales “caballitos”, coches de tope, voladores, tren de la bruja, etc. Para los mayores se instalan casetas donde se pueden degustar los platos típicos de la cocina cordobesa, junto con escenarios donde se realizan actuaciones diversas. Por supuesto y como fiesta popular que es, no faltarán los fuegos artificiales, que iluminarán la noche con todo su estruendoso colorido.


