Fecha: primeros de mayo

El mes de mayo es en Córdoba el mes festivo por excelencia, mostrando la imagen perfecta del derroche de lo andaluz. Desde el primer día, la ciudad se viste de fiesta modificando el escenario de la cotidianidad, con un intenso programa festivo repleto de diferentes eventos. Las altas temperaturas, todavía no sofocantes, y la coincidencia de varias celebraciones han dado lugar a un periodo que los cordobeses esperan con alegría, y que los visitantes reciben sorprendidos, para después sumarse a la fiesta.

El “pistoletazo” de salida lo da la Fiesta de la Cruz.
Es ésta una tradición cristiana que consiste en instalar en las calles cruces hechas con flores, en torno a las cuales se colocan con mejor o peor acierto objetos decorativos y, sobre todo, elementos florales, macetas y plantas.

Su origen es popular, ya que son los vecinos de una calle o plaza los que se ponen de acuerdo y aportan los materiales. El primer concurso de las Cruces de Mayo organizado por el Ayuntamiento de Córdoba se celebró en el año 1953.

Con el tiempo, se ha hecho imprescindible la costumbre de instalar una barra de bar y aprovechar para hacer algo de negocio, normalmente destinado a sufragar los gastos de cofradías de Semana Santa, peñas o grupos de estudiantes.

El Ayuntamiento convoca todos los años un Concurso de Cruces de Mayo, al que suelen concurrir unas ochenta, situadas por toda Córdoba. Es costumbre recorrerlas y, sobre todo, visitar la cruz premiada.

Cruz de Mayo Córdoba Cruz de Mayo Córdoba
Cruz de Mayo Córdoba Cruz de Mayo Córdoba
Cruz de Mayo Córdoba Cruz de Mayo Córdoba
Cruz de Mayo Córdoba Cruz de Mayo Córdoba
Cruz de Mayo Córdoba
Cruz de Mayo Córdoba

Fecha: un jueves antes del carnaval

Cuevas de San Marcos es un pequeño y tranquilo municipio malagueño habitado desde tiempos prehistóricos, como lo demuestran los restos encontrados en su territorio. Y aunque su patrimonio más importante se halla fuera de su casco urbano, en sus diferentes yacimientos arqueológicos, merece la pena dar un tranquilo paseo por sus calles y conocer a sus gentes y sus tradiciones.

Si queremos conocer el carácter festivo de este pueblo tendremos que visitarlo el jueves antes del carnaval que es cuando se realiza el Jueves de Compadres, este tradicional evento tiene más de 200 años de antigüedad, que, de acuerdo con los estudiosos, se realizaba en los remates de las campañas de la recogida de aceitunas y que servía para que los vecinos del pueblo estrechase sus lazos de amistad y encontrasen su pareja.

Esta tradición consiste en que los nombres de los participantes se colocaban en un sombrero, uno por cada sexo, y se iban sacando al azar; de manera que el elegido se convertía en compadre del que extraía su nombre durante todo el año. Con esta iniciativa se pretende que los jóvenes de Cuevas de San Marcos puedan encontrar a sus futuras parejas y estrechen lazos de amistad con otros vecinos del pueblo.

Así, el Polideportivo de Morana se convierte en un lugar de citas donde se reparten tarjetas con ilustraciones de objetos y animales. Los participantes deben encontrar a su pareja, y a partir de ese momento, se convierten en compadres por un año. Durante más de dos siglos los vecinos han celebrado el Jueves de Compadres, si bien otros años se utilizaron tornillos y tuercas para la búsqueda de pareja.

Fecha: 26 al 28 de enero

Zalamea la Real es un pueblo de la provincia de Huelva, situado a 60 kilómetros al norte de la capital, que forma parte de la comarca natural del Andévalo y dentro de ésta a la Cuenca Minera de Riotinto. Es la puerta natural de entrada a la Sierra de Huelva, gozando, pues, de una posición privilegiada. También se puede llegar directamente desde Sevilla siguiendo la carretera nacional que conduce a Mérida y desviándose después en dirección a Aracena cogiendo más tarde la variante que conduce al Castillo de las Guardas y Nerva.

Tienen fama sus excelentes licores, en especial el conocido aguardiente de Zalamea, elaborados de forma tradicional, así como los productos derivados del cerdo y las labores artesanales en cuero.

La celebración de San Vicente consiste en una serie de actos religiosos y festivos con traída de la imagen desde su ermita a las afueras del pueblo hasta la iglesia, para después sacarlo en procesión por las calles del pueblo y llevarlo de nuevo a su lugar de origen. El día se abre con el toque de diana de la banda municipal de música mientras los mayordomos ofrecen un aperitivo para todos los asistentes.

Fecha: del 26 al 28 de enero

El último fin de semana de enero tendrá lugar en la capital cordobesa una nueva
edición del Mercado Medieval.

Tiene lugar en la céntrica Plaza de la Corredera y contará con unos 120 puestos
que recrearán la época medieval con la venta de productos artesanales típicos del
medievo y de productos tradicionales. En su cometido estarán acompañados por la
decoración y diversas actuaciones musicales y teatrales típicas de la Edad Media.

El Mercado Medieval, que contará además con la instalación de un torreón, para
ayudar a la creación del ambiente del Medievo cordobés al que se pretende trasladar
a quienes visiten dicho Mercado, contará con los referidos puestos de venta de productos
artesanales típicos de la época medieval, además de diferentes actividades teatrales,
musicales y de animación relacionadas con la Edad Media.

En esta ocasión se ampliará su escenario de celebración más allá de la plaza de la Corredera, que acogerá la actividad principal, llegando también a la aledaña plaza de las Cañas, además de en la calle Armas, la plaza del Potro, la plaza de Tierra Andaluza y el Compás de San Francisco.

Para la edición de este año la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba aprobó un presupuesto de 16.682 euros.

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La oferta turística navideña en la provincia es amplia y variada, contando como platos fuertes Los Coloquios de la Infancia del Niño Jesús, en Alcaracejos, y el Belén de Chocolate en Rute, que elabora la empresa Galleros Artesanos.

Cuatro meses y 7 pasteleros

Este año -el séptimo desde que se inició con esta idea- el belén de Rute se ha construido con 1.400 kilos de chocolate blanco y negro, si bien hay otros ingredientes como el mazapán para la elaboración de elementos de huerta, pescaderías y demás tiendas. Es el más grande de España, ocupando una extensión de 64 metros cuadrados. Para ello, siete pasteleros han estado cuatro meses trabajando como bestias contra el tiempo y contra las altas temperaturas, «hemos tenido que mantener la sala climatizada a 20 grados para que no se echara a perder» -cuenta Jorge Garrido, el gerente de la empresa- , a fin de conseguir su objetivo. Si bien los niños se llevarán las casas del belén expuesto, a finales de enero o principios de febrero se celebrará una gran chocolatada para 800 niños de la comarca, que «por supuesto, no es con el chocolate de la muestra», aclaró Garrido.

Una obra de 160 personas

Dando un buen salto hacia el norte, Alcaracejos se prepara de nuevo para la representación de Los Coloquios, del 4 al 7 de enero próximo, en lo que es, sin lugar a dudas, el plato fuerte de la Navidad cordobesa. Participarán más de 160 personas (siete de ellos, protagonistas), todos vecinos de la localidad, para actuar con un cuidado exquisito en los detalles, como advirtió el director de la obra, Miguel López, y evitar, así, elementos del siglo XXI en pastores o romanos.

El «escenario», en la Plaza Central, suma más de 1.200 metros cuadrados, y uno de sus atractivos será la representación del «Haba Nanguila», un baile con reminiscencias árabes similar a la danza del vientre, así como un texto cuidado y villancicos y jotas populares.

Los ocho coloquios cuentan con una tradición que viene de finales del XIX y, al igual que los Autos, son un importante foco de atracción turística para la comarca. Tanto es así, que el diputado de Cultura, Serafín Pedraza, consideró «muy oportuno» empezar a pensar en presentar, conjuntamente entre su área y Turismo, un paquete turístico navideño, «más concentrado y mucho menos disperso que la oferta estival», en ferias y muestras turísticas, «habida cuenta de la riqueza de actividades con las que contamos». Entre ellas, se encuentra el belén móvil de Francisco Gallardo Curro Marchena, de Palma, que celebra su primera década de existencia; el II Mercado Navideño de Artesanía, que está teniendo lugar hasta el próximo 5 de enero en la Plaza de la Corredera de la capital, de carácter internacional y que ofrece en 30 expositores desde joyas hasta forja, o la celebración de la matanza a lo largo y ancho de la provincia.

Fecha: 28 diciembre

Una de las tradiciones más populares y singulares de la localidad es el Baile de Los Locos, baile pintoresco y de carácter folklórico-religioso, que se baila cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.

Numerosos investigadores han intentado señalar con precisión el primer origen del baile, pero todos son hipótesis: unos piensan que la Danza fue traida por los primeros colonos de sus tierras de origen centroeuropeo en el siglo XVIII, más concretamente en 1.767, ya que su vestimenta y coreografía pudieran ser de un pueblo del Mediterráneo. Otros por el contrario, piensan que el baile es autóctono, ya que por aquellos años de la Fundación de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena (1.767) se bailaba por estas zonas como lo demuestra el hecho significativo de que hace 35 años, asistieron a un concurso otros grupos de la provincia con bailes y folklore de características parecidas.

La simbolización de este baile tiene relación con el día en que se representa el baile. Según los ancianos del lugar, el baile representa la matanza organizada por el Rey Herodes (que mandó matar a todos los recién nacidos e inocentes, los cuales fueron sometidos a una persecución por parte de los soldados y ayudantes del Rey). Este es el motivo por el cual el baile se realiza el 28 de diciembre, día de los santos inocentes. Pero algunos investigadores apuestan por asemejarlo con la festividad de San Nicolás, en Centro Europa, donde el personaje del Santo recorre diversos lugares acompañado de forma muy parecida a “Los Locos de Fuente Carreteros”.

Este baile ha perdurado a través de los tiempos, gracias a la transmisión oral de padres a hijos. La desaparición de este danza en algunas épocas podría haber llevado a la extinción de la misma, de no ser por la constancia de algunos habitantes de la localidad por mantener viva esta antigua tradición. Concretamente en el año 1951 se pierde temporalmente recuperándose en 1952 año en el cual vuelve a desaparecer después de participar en un concurso de danzas antiguas celebrado en Madrid. El baile se recupera final y definitivamente en el año 1982 con la celebración del 215 aniversario de la Fundación de la Colonia.

DANZA DEL OSO

Hace algo menos de 300 años los primeros colonos que llegaron a la localidad procedentes del Tirol de Centro Europa (Hungría, Austria, Suiza y Alemania) traen consigo el baile del Oso.

Los investigadores creen que este baile proviene de estos paises porque en ellos también sobreviven en la actualidad esta festividad que allí está muy extendida tanto en Navidad como en carnaval.

Tras desaparecer en 1955 se consigue su reaparición en 1963 para participar en un festival de danzas. Siendo su última recuperación en 1992 hasta nuestros días.

El baile del Oso tiene una simbología vinculada a lo agrario y religioso. El oso está basado en la superstición terrenal, el sentido de esta danza era el de espantar los malos augurios, acontecimientos, noticias y cosechas, para que dejen paso a un año fructífero y lleno de trabajo. Cada azote que el hombre le da al oso pretende la marcha de esos malos augurios.

Fecha: Diciembre


Al llegar diciembre, Jerez de la Frontera es escenario de una de las costumbres culturales y festivas más propias del folklore andaluz, las zambombas. Desde el siglo XVIII en la víspera del de la Nochebuena, amigos, vecinos y familiares se reúnen en los patios y corrales de las casas de vecinos y gañanías. En ellas se forma un corro alrededor de las hogueras, donde se cantan y bailan villancicos de un modo espontáneo mientras se reparte vino, anís, ponche y dulces navideños. El instrumento fundamental es la zambomba, de ahí el nombre de la fiesta.

El instrumento suele elaborarse de un modo artesanal, con una vasija de barro que se cubre con un pellejo de animal -normalmente cabra- o una tela, concretamente muselina. En el centro de la tela se amarra una caña larga que proporciona un sonido grave al ser frotada con la mano y que es la base rítmica o compás sobre el que se cantan los villancicos. A la zambomba la acompañan otros instrumentos como son el almirez, la pandereta y la botella rayada de anís.

“Que hay noche pa rato”

La Zambomba tiene una diferencia fundamental con el resto de las fiestas flamencas, y es que se trata de una celebración con un fuerte carácter participativo, mientras que en las demás fiestas y juergas hay una separación entre protagonistas (cantaores, tocaores y bailaores) y público, en la zambombas todo el mundo participa cantando o tocando algún instrumento. Así se pierde el carácter individual del cante flamenco, para convertirse en un canto a coro aflamencado. Algunos investigadores apuntan a que este aflamencamiento del villancico podría dar lugar a la aparición de un nuevo palo dentro del flamenco, como ocurrió con la saeta.

La zambomba es el lugar donde puede verse y oír cantar a aficionados anónimos que el resto del año difícilmente se pueden ver. El espíritu alegre, anárquico y desenfadado de la celebración hace que cualquiera pueda arrancarse y dejar ver su vena más flamenca.

Por los barrios de la Cruz Vieja, Cerrofuerte, Santiago, el Mercado y Albarizuela suenan en las últimas noches del año los compases de estas coplas navideñas con un sabor netamente jerezano. En cada calle, plaza o plazoleta resuena la ronca zambomba y el coro de improvisados tenores. Tras unos años de franca decadencia, la zambomba vuelve a estar en auge, y cada año son más las asociaciones vecinales, entidades culturales, centros educativos, partidos políticos, peñas flamencas y hermandades que organizan una zambomba. Estas son la evolución de las arcaicas que se celebraban al aire libre en casas de vecinos, donde a menudo se compartía una única cocina de Picón. Durante toda la noche se cantaba y bailaba, hasta el alba, justo a tiempo de dormir unas horas antes de continuar con las celebraciones del Día de Navidad. Se trata de una noche larga, de ahí que diga la copla “Que hay noche pa rato”.

Resulta difícil destacar una zambomba de entre las demás, Segundo Falcón director del Centro Andaluz de Flamenco, con sede en Jerez, señala que las peñas flamencas y las hermandades organizan muy buenas zambombas, así como las asociaciones de vecinos. Auque él barre para casa y se queda con la que organiza el CAF. Este año, como en los últimos será Fernando Moreno y su cuadro flamenco Sabor a Jerez los encargados de una zambomba que se celebra al mediodía, y no de noche como es habitual, y que sirve para cerrar el ciclo de actividades que el Centro Andaluz de Flamenco organiza cada año. Una berza y unas copitas de jerez son el mejor reclamo, junto a la zambomba en sí para este evento que tendrá lugar previsiblemente el próximo 23 de diciembre.

Orígenes

La zambomba y la misa flamenca son las celebraciones más genuinas de la festividad católica andaluza. Se trata de la manifestación de una cultura oral de siglos, heredada de los mayores y oralmente transmitida de padres a hijos.

El villancico es una composición característica de la lírica popular que comprende un estribillo y varias estrofas para voz solista, acompañado de uno o dos instrumentos. Es difícil precisar la fecha y origen de estos cantos debido a las lagunas existentes en la historiografía y musicología al respecto.

Los primeros documentos que aluden a los villancicos datan de los siglos XV y XVI, sin embargo no será hasta el siglo XVII cuando el villancico adquiere el típico carácter religioso con el que hoy se relaciona. Pero no es hasta el XIX cuando Andalucía lo dotó con ese sello personal, aflamencándolos poco a poco. SI en un principio la temática se basaba en pasajes evangélicos, la evolución ha propiciado la incorporación de episodios y circunstancias cotidianos, es por esto que algunos de ellos no se refieren especialmente a temas navideños. Para Segundo Falcón no hay duda de que “Jerez ha sido la cuna del villancico flamenco, algo lógico si se tiene en cuenta la importancia de la ciudad en el nacimiento de este arte”.

Según algunos autores los villancicos y zambombas ha sido una tradición musical andaluza de carácter popular que ha vivido durante mucho tiempo a la sombra del flamenco puro, por lo que no ha tenido la relevancia necesaria y han ido desapareciendo progresivamente, hasta el punto de casi desaparecer. Restos de esta tradición son los coros de campanilleros de Sevilla, los verdiales de Málaga. Por fortuna esta dinámica ha cambiado en los últimos años, y las zambombas están cobrando el protagonismo que se les ha negado durante tanto tiempo. “Las zambombas y los villancicos flamencos son un patrimonio de Jerez que cada vez tiene más difusión nacional e internacional”, apunta el director del Centro Andaluz de Flamenco.

Los villancicos tienen también un importante significado literario. Muchos han servido de base popular a algunas de las obras de los cancioneros de los poetas cultos y, muy especialmente, de los de la generación del 27.

Citas imprescindibles

De entre las centenares de zambombas que se celebran cada Navidad en Jerez, podemos destacar algunas, con especial referencia a las que tienen lugar en las peñas flamencas jerezanas: Los sábados de diciembre anteriores al día de Navidad son los días de mayor actividad. Así el día 4, la Peña El Garbanzo celebra su zambomba. El día 11, son la peña La Bulería y El Pescaero las que organizan las suyas. El sábado 18 tendrá lugar las zambombas de las Peñas Flamencas de La Buena Gente, Los Cernícalos, Tío José de Paula, Amigos de Estrella y La Zua, además de las del Centro Cultural Flamenco Don Antonio Chacón y la Asociación Cultural Flamenca Sordera.

La Asociación Flamenca Fernando Terremoto organiza una zambomba el día 5 de diciembre y la Asociación Cultural Flamenca Los Juncales el día 7.

Fecha: 25 y 26 diciembre

En Quesada, la Fiesta de los Cargos o Fiesta del Dios Chico, tradición que se remonta al siglo XIX y que rememora la retirada de las tropas napoleónicas en la guerra de la Independencia.

La fiesta se inicia el 25 de diciembre en la aldea de Belerda. Los cinco “Cargos”, primer y segundo capitán, el abanderado, el guinche y el cargo chico, acompañados por el tamborilero y una entusiasta comitiva, parten el día 26 hacia el Santuario de Tíscar donde se procesiona la imagen de la Virgen.

Durante el regreso, de cortijada en cortijada, los sabrosos productos de la matanza y el buen vino reciben a la comitiva. El día 27, con la renovación de los “Cargos” del año venidero, finaliza esta peculiar fiesta segureña.

Uno de los más bellos espectáculos que se pueden contemplar en Sevilla es el baile de los seises, en los ocho días siguientes a la festividad del Corpus Christi, y en la semana de octava de la inmaculada. Los seises forman un grupo de canto y baile, con la particularidad de que sus trajes y sus canciones son del siglo XVI. Este grupo data del 1439 al menos. Se les llamó primitivamente niños cantorcillos y mozos del coro.

En los dos primeros siglos vestían de pastorcillos con una pelliza que mostraba la lana del cordero, calzones cortos y unos borceguíes o botas de becerro. El nombre de seise, es una modificación fonética, mediante el seseo andaluz de la palabra castellana seize, que significaba dieciséis. De este modo, fueron en su origen dieciséis aunque actualmente se ha reducido a doce.

En el siglo XVI-XVII se cambió la ropa por un trajecito de paje al estilo de la corte de los Austrias, con un juboncillo, que viene a ser una chaquetilla sin mangas, muy ajustado al cuerpo. El juboncillo es de color rojo para los días de la octava del Corpus y de azul para los días de la Inmaculada Concepción. La prenda inferior es de calzón corto de color blanco al igual que las medias. Todo ello se completa con una banda que cruza el pecho, zapatos forrados de raso y un sombrero con plumas.

Originariamente, los seises bailaban con el adufe o pandero, instrumento muy popular en Sevilla en épocas pasadas. Pero se ha sustituido por unas castañuelas. La música que interpretan en sus bailes en un principio eran Villancicos, entre ello el guárdame las vacas, carillo. A finales del siglo XVI se sustituyen por canciones musicales de mayor empeño creados por los maestros de capilla de la catedral, con acompañamiento de órgano polifónico que han evolucionado desde las gallardas, hasta las pavanas.

En todos los actos que participan echan tres bailes: uno en honor al Santísimo Sacramento, o para la Virgen, el segundo en honor al prelado, y el último para las autoridades y el pueblo.

Finalmente cabe decir, que la Iglesia Católica debe a los seises de Sevilla el color celeste de las fiestas de la Virgen.

Seises

Fecha: Nochevieja

Se trata de una fiesta popular, un pasacalles improvisado en Calle La Feria, Plaza Alameda y adyacentes, por los vecinos/as que se disfrazan, quienes se concentran en la Plaza Bermúdez de la Rubia a partir de las 23:30 h. para esperar las campanadas de la torre de la Iglesia de San Juan, y dar la bienvenida al año que comienza al son de las doce campanadas.

Así, miles de coínos se reúnen en la plaza ataviados con disfraces como si estuvieran en Carnaval, una tradición que tiene más de 30 años. Luego, la fiesta, como en todos los lugares, dura hasta el amanecer en las casas privadas y en la carpa municipal instalada para la ocasión.

Nochevieja en Coín

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