
Breve historia de la feria
La Feria de Málaga tiene su origen en la conmemoración de la incorporación de Málaga a la Corona de Castilla por los Reyes Católicos, Don Fernando y Doña Isabel, que entraron en la ciudad el día 19 de agosto de 1487, la reconquistaron y recuperaron para la ciudad la imagen de la Virgen de la Victoria. En un principio, el Ayuntamiento acordó que la conmemoración de la toma de la ciudad por los Reyes Católicos, empeñados entonces en la guerra de Granada, se hiciera una fiesta anual el día de Santa María, la virgen de agosto o de la Asunción, para conmemorar aquel hecho.
La primera fiesta se celebró el 15 de agosto de 1491 con una procesión. Al año siguiente se trasladó la celebración de la fiesta al día 19 de agosto, día de San Luis, habiéndose verificado el día anterior la ocupación de la Alcazaba y fortaleza de la ciudad. Aquel año (1492) hubo una procesión solemne, con asistencia de todos los malagueños y hubo una pequeña corrida con cuatro toros. Continuó celebrándose la fiesta cada año, consiguiendo cada vez mayor brillantez, y ya en el siglo XVII se tiraban cohetes y se montaban espectáculos de fuegos artificiales. Poco a poco se aumentó el número de toros en las corridas. En la procesión se llevaba el estandarte real con el que se ganó Málaga, y de la Catedral se dirigía la procesión hasta la iglesia de Santiago donde se celebraba la misa.
Con el tiempo, la festividad de San Luis fue quedando reducida a la misa y el sermón. Pero al llegar el año 1887, se retoma la fecha tradicional de la toma de Málaga por los cristianos y se instaura la procesión de la Virgen de la Victoria, la procesión de la entrada de los Reyes Católicos y su ejercito, exposiciones de plantas y flores, regatas, conciertos, corridas de toros, etc… Los toros desde un principio podemos ver que han sido una constante en la Feria de Málaga.
A lo largo de estos años, han ido desfilando por la Plaza de Toros malagueña (La Malagueta) los maestros más importantes de la tauromaquia.
Diferentes competiciones deportivas, prácticamente de todos los deportes, en mayor o menor grado, han tenido un lugar en el programa de ferias.
Entre otras actividades, ha habido, y hay en la actualidad, exposiciones artísticas de diferentes ramas o disciplinas dentro de la programación.
Como cierre de la Gran Feria del Sur de Europa, como es conocida internacionalmente la Feria de Málaga, tiene lugar una gran fiesta de clausura diferente a la moraga simbólica inicial en la que se suceden los espectáculos de artistas famosos junto a artistas folclóricos de la ciudad. Esta clausura es un excelente broche de oro con un gran espectáculo de fuegos artificiales que iluminan toda la ciudad al mismo tiempo que suena música clásica.
Cómo es y qué se puede hacer en la feria
En todos los rincones de la ciudad se bebe buen vino, se baila, se escucha música, una de las más populares es la de los verdiales, interpretados por grupos de hombres vestidos con su limpia camisa blanca y sus pantalones negros o grises, y reconocidos por llevar sombreros decorados con flores y cintas de colores tocando unas pequeñas guitarras.
Suele haber mucha competencia entre los diferentes grupos, lo cual ofrece a los que les ven la oportunidad de disfrutar más de la música. Además, desfilan por las calles los caballistas, todos los museos abren durante la feria y hay muchas exposiciones abiertas en el centro de la ciudad.
En el Real de la Feria, la feria que se vive fuera del centro de la ciudad en el Cortijo de Torres, la gente puede divertirse también en las atracciones y en cientos de casetas de distintas asociaciones culturales, instituciones, organizaciones políticas y sociales o en las formadas por amigos o familias que invitan a la gente a beber el buen vino de los montes y a comer jamón serrano y pescaíto frito. Normalmente es más recomendable acudir al Real de la Feria por la noche ya que el calor ha cesado. La fiesta aquí dura hasta casi el amanecer, momento para ir a tomar algo caliente y a descansar unas cuantas horas para poder estar en forma y reincorporarse al mediodía a la feria del centro.
Se trata pues de una feria que se vive, a diferencia de todas las demás ferias de Andalucía, y esta es otra de sus peculiaridades, en dos escenarios diferentes: el centro de la ciudad y el Real de la Feria, especialmente acondicionado para albergar las casetas y las atracciones de todo tipo que allí se dan cita.

La feria del caballo
El origen de la feria del caballo en Málaga se remonta al año 1910. En sus inicios los organizadores de la celebración buscaban elementos folclóricos locales y el caballo, el caballista o el enganche fueron los elementos elegidos para representar la importante cultura y folclore de Málaga.
La feria de Málaga se considera el acontecimiento más importante para celebrar esta feria con el paseo de enganches y caballos que actualmente se celebra en el Real (feria donde hay casetas y atracciones) y con el prestigioso Concurso de Enganches ‘Ciudad de Málaga’
La feria del centro de Málaga tiene su origen gracias a los caballos. Después de hacer una romería para ofrecer flores a la Virgen de la Victoria (patrona de la ciudad) los caballistas se acostumbraron a pasear con sus caballos por el centro de la ciudad al mismo tiempo que bebían y comían en los bares, bailaban y cantaban.
Con los años el paseo de caballos se ha trasladado al Real pues hay más espacio para realizar el desfile y hay menos peligro de accidente para las personas que acuden a la feria.
El primer domingo de feria comienza el paseo de enganches y caballos que se repite todos los días con el mismo itinerario a partir de las doce. Este paseo junto a la exhibición de enganches que se celebra en la plaza de toros de la Malagueta son acontecimientos muy esperados dentro del marco de la feria de Málaga.

Feria de día
Los jóvenes suelen ir al centro de Málaga de día, para bailar al ritmo de la música que hay por las calles. Los bares y discopubs sacan a la calle sus barras y altavoces para que la gente baile y se divierta a sus puertas.
La hora más apropiada es desde las 14:00 hasta las 18:00 (hora a la que cortan la música). Después se van a casa a descansar un poco y reponer fuerzas para ir al Real de la Feria por la noche.
Pero en el centro también hay fiestas de verdiales por las calles, fiestas flamencas, etc…
Los no tan jóvenes también van al centro de la ciudad, pero es más común que acudan al Real directamente durante el día. Las casetas no cierran y suelen preparar comida típica malagueña y todo el mundo puede comer platos variados. Desde “sopas perotas” típicas de Álora, hasta “Porra Antequerana”, todo regado con un buen vaso de “Cartojal” el vino más vendido en la feria. Es un vino típico de Málaga, hecho con uva moscatel, dulce, y que se sirve muy frío para paliar el calor de agosto.
También hay música en el Real durante el día, donde puedes bailar malagueñas, sevillanas, y todo tipo de música. Es donde más se vive la feria. Prácticamente todas las mujeres se visten con trajes típicos de flamenca y los hombres montan a caballo en su traje cordobés.
Además, el ayuntamiento, para amainar el calor durante el día, ha instalado aspersores de agua con olor a jazmín para refrescar el ambiente de las calles y el Real.
Feria de noche
Por la noche en el Real hay muchos conciertos, y dependiendo del tipo de caseta, los conciertos son de un estilo musical u otro.
- Auditorio Municipal.
- Caseta Municipal del Flamenco y la Copla.
- Caseta Municipal Infantil.
- Caseta Municipal de la Juventud.
- Caseta Municipal de Verdiales.
Fuente: Escuela Internacional, S.L.