Fecha: junio

Con la celebración del Corpus, Granada se prepara para disfrutar y vivir sus Fiestas Mayores, aquéllas que hace más de quinientos años se ordenaron por mandato real. Dicho evento forma parte de las más alegres tradiciones que conserva la ciudad y que en toda su historia han servido de paréntesis en la vida cotidiana de sus habitantes, propiciando unas jornadas de sana convivencia y divertimento.

Granada huele a Corpus y se viste de Corpus en estos días donde mujeres y hombres, pequeños, jóvenes y mayores participan en las diferentes actividades programadas. Teatro, zarzuela, conciertos, exposiciones, espectáculos, los populares columpios y las casetas en el recinto ferial son, en esencia, las ofertas para estos días de fiestas, en los que no ha de faltar la mejor disposición para el ocio y el deseable espíritu de franca hospitalidad para los visitantes. Como novedad de este año, el Ayuntamiento de Granada recupera la tradición de la Diana Floreada el jueves por las calles del centro, y el Concurso de Altares.

Cartel

Historia

La festividad del Corpus Christi tiene su origen a partir del Concilio de Trento y gozó de gran esplendor en los siglos XVII y XVIII, durante el periodo del Barroco. Según algunos historiadores, el origen de la fiesta hay que encontrarlo en la ciudad belga de Lieja en el siglo XIII donde, según la leyenda, una monja tuvo la visión de una luna llena ensombrecida por una de sus partes, lo que fue interpretado como que la Iglesia estaba triste por la falta de una fiesta que honrase al Cuerpo de Cristo Sacramentado.

A partir de aquí arranca la fiesta del Corpus, que Roma extendería por todo el mundo católico. A España llega en la primera mitad del siglo XIV, siendo ciudades como Barcelona, Lérida y Valencia las primeras en celebrarlo, aunque pronto la fiesta en ciudades como Toledo y luego Sevilla cobra gran protagonismo. En Málaga, Jaén o Baeza la fiesta también fue muy importante, aunque hay que reseñar que en un principio la festividad del Corpus fue denominada con los nombres “Festum de hoc excellentissimo Sacramento”, “Dies Sacramenti” y “Festivitas Eucharistiae”.

La importancia del Corpus en Granada se debe en gran medida a los esfuerzos por cristianizar plenamente a la población después de los ocho siglos de presencia islámica. Los propios Reyes Católicos ya se esforzaron en asentar la festividad del Corpus, que pronto fue muy bien acogida por la población granadina. Los monarcas llegaron incluso a dejar un mandato expreso al Ayuntamiento de la ciudad para que invirtiera grandes sumas de dinero en organizar la fiesta. Popular y conocida es la frase atribuida a los monarcas con la que ordenaban a los granadinos a que en las fiestas del Corpus se divirtieran tanto “que parezcáis locos”.

La feria

A lo largo de la historia las fiestas han ido sufriendo lógicas variaciones. Así, si en un principio la fiesta se centraba en el día del Corpus, en el siglo XVII se adelanta también a la víspera y después se unió a la Feria Real de Ganado, configurándose con el paso de los años las fiestas tal y como hoy las conocemos. De hecho es reciente la configuración de la actual feria. Allá por el año 1880, la única feria que se celebraba en Granada era la del ganado, que se situaba en el Paseo del Violón y que daba comienzo a las seis de la mañana del día siguiente al jueves del Corpus con acompañamiento de cohetes y bandas de música. A esta feria de ganado acudían no sólo tratantes y ganaderos, sino también los granadinos ajenos a este mundo, pero que tomaban la jornada como un día de fiesta. Poco a poco esta feria de ganado fue convirtiéndose en motivo de fiestas y celebraciones, que se unían a los cultos religiosos en honor del Santísimo Sacramento.

En la edición de este año 2007 la portada reproduce el patio de los Leones de la Alhambra, en apoyo a la candidatura del monumento como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo.

El primer día oficial de fiesta, se inaugura la feria con el protocolo habitual de acompañamiento de la Banda Municipal de Música, el castillo de fuegos artificiales y el encendido del Real de la Feria formado por 960.000 bombillas entre el recinto ferial, en Almanjáyar, y el centro de la ciudad, de las que 40.000 corresponden a la portada.

Durante estas fiestas del Corpus Christi, sale en procesión La Tarasca acompañada de cabezudos y gigantes. Se trata de una procesión en la que un Dragón soporta un maniquí vestido por un diseñador de moda marcando tendencia de la ropa que se lleva ese verano.

La Tarasca